sábado, 18 de marzo de 2017

OLER A BESTIA



NINFA

Se detiene en el borde del abismo y escucha,
viniendo desde el fondo, rampante, dulce, densa,
una serpiente alada, una música vaga.

Escapa por la suave pereza de su carne
que en el fondo era fango,
era ya tibia, y lenta, y latente, y sin forma;
era como el dios de gran barba dormido
junto al río en la siesta,
junto a ella en la noche
carnal y sofocada de junio con olores.

Y escucha temblorosa,
apaga una tras otra penúltimas preguntas,
y duerme, se hunde, duerme
en brazos de un gran dios de pelo duro y rojo,
divino Pan: un dios
hecho bestia que huele.




Gabriel Celaya







jueves, 9 de marzo de 2017

POESÍA EXPERIMENTAL DE LOS 50 EN LENGUA NEERLANDESA




Hoy es un día tranquilo. Me dejan leer en horas de trabajo. No es que me concentre mucho en estos lares, pero al menos puedo coger un libro y evadirme un poco de la estupidez humana que nos define. Y esa chica que también lee ahora me da la paz que necesito: el verde de la camiseta, el pelo sobre sus clavículas, las hojas que pasan.

Llevo días con éste en la maleta: POESÍA EXPERIMENTAL DE LOS 50 EN LENGUA NEERLANDESA (RavensWood Books Editorial, 2016). Sube a mi coche, baja de mi coche, se queda esperando en la mesa mientras dicto verbos en latín. Luego, con el sol brillando en sus esquinas, vuelve a entrar en el viejo Córdoba y espera tranquilo en el viaje. Lo dejo en la estantería de la entrada de casa, por si mañana pudiera echarle un ojo. Él espera, sin echarme nada en cara. Y así lleva varios días. 

Ay, la paciencia de los libros... Nos esperan como perros viejos ante la puerta, replegados en un rincón de la casa. Atentos.

Pero hoy es un día tranquilo. Hoy he cogido el libro. Gracias, Antonio Cruz, por acercarnos a esto:



ULISES 

He visto demasiadas luchas,
he escuchado demasiados llantos de amantes,
siempre he viajado demasiado lejos.

Mi ojo ha sustituido un mundonuevo,
mi oreja una trompa.

Demasiado fango,
demasiada carroña dentro.
Demasiada alegría.

Ahora me oculto entre los amantes,
esos mendigos.

Hugo Claus (1929-2008)


LA CASA

Se está atrapado en la casa
se camina del armario del pan a la pared
se golpea sobre la imagen de la puerta

Se asusta de la visión textual
primeramente se escribe sumiso de lo que hay
a continuación se lee cómo todo se descarna

En la noche se extingue la ventana
se escucha obediente un arroyo
por lo que más sordo en al oscuridad del mar -


Gerrit Kouwenaar (1923-2014)



[TIEMPO: AL FIN...]

Tiempo: al fin.
Estamos sin resentimiento,
Juntos en esta pequeña casa, reconciliados
Con los años de culpa y ceguera,
Liberados
Del baile de san Vito
Sobre el ritmo del miedo.

Desde fuera de los muros nos llega un murmullo.
¿Es el viento?
O es la noche en la que nosotros, 
lejos en el espacio sin tiempo,
ya nunca somos ciegos,
nunca más culpables.


Ben Cami (1920-2004)





sábado, 4 de marzo de 2017

LAWRENCE DE ARABIA


LAWRENCE DE ARABIA
LA CORONA DE ARENA


Acaso amo los desiertos porque abrasaron el sueño de Lawrence, dijo una vez el poeta. 

Desde aquella calurosa tarde -cuando llegó a él Rebelión en el desierto de la mano de su madre- Lawrence ha acompañado la vida de José María. Cuántas imágenes de aquellas cargas iluminan su memoria, como ahora ilumina la nuestra la lectura de La Corona de Arena. Es imposible ignorar en estas páginas el sonido de los hierros sangrientos, el resplandor del sol de fuego en el rostro de Lawrence, el vértigo de esas arenas. 

Pero, ¿quién era Lawrence? El hombre que soñó que bastaba -aunque fuese imposible- con la pasión arrasada de una Arabia donde los hombres no tenían otro código que el honor y la gloria. Y esa gloria es la del hombre libre: el sueño de libertad de aquel que mira con curiosidad, con admiración, con respeto, el mundo. 

Y Lawrence logró tocar ese viento con los dedos. Besó en la boca a ese sueño que -como el Arte- nos aparta de la mediocridad: la carne del Destino.

miércoles, 1 de marzo de 2017

UN POEMA DE ALFREDO RODRÍGUEZ






XXIX


No sentimos ninguna sacudida
cuando mueres, juventud, en nosotros.
Qué nos importa el sentido del fin
del mundo. Ceremonia de purificación,
semilla de nuestros padres, del juicio
y de la virtud de donde tú bebes
como las danaides. La vibración
en el aire, la espera de la muerte
no nos resta atrevimiento y valor.
En el rostro apacible con los ojos vivísimos
el arte, la poesía, la música y el amor carnal
son vientos de locura,
las puertas de los cielos, sus montañas de Arcadia.
Enfrentas el destino, la leyenda
que tantas veces acompaña triste
a la historia, la línea de belleza.
Los Sin par, los amantes sin igual,
rinden Alejandría.




Alfredo Rodríguez

(De HIEROFANÍAS,

Chamán Ediciones, 2017)

domingo, 19 de febrero de 2017

UN FOTÓGRAFO CIEGO de JUAN DE DIOS GARCÍA



No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: 
el suicidio.



Así comienza Camus su ensayo EL MITO DE SÍSIFO, mito del que parte Juan de Dios con esa cita inicial a UN FOTÓGRAFO CIEGO. Las citas -siempre lo he dicho-, así como los comienzos y los finales, no pueden ser aleatorios. Y Juande eso lo mima mucho.

miércoles, 15 de febrero de 2017

DE LA NADA A TU CARNE de PEDRO ALBERTO CRUZ


DE LA NADA A TU CARNE


Esas seis palabras le han bastado a Pedro para retratarse. Seis simples palabras que son algo más que un título. Apenas dos circunstanciales convertidos en el aperitivo perfecto para sus lectores: de dónde viene y dónde está.

Pedro nos ha engañado en sus anteriores libros, conferencias y charlas, donde nos hizo creer en la importancia de lo profundo, en la búsqueda de ese más allá del cuerpo, en la soledad como único alivio. Pedro nos ha mentido, o quizá ni él mismo lo sabía: hay una necesidad de aislamiento -como hemos visto en muchos de sus poemas- pero en este libro ya vemos a qué tipo de soledad se refiere. La soledad junto a la amada de la que hablaba Tibulo, la tranquilidad de una cama junto a Ella (con mayúsculas), que es la que consuela del mundo y aísla de todo mal. Ese amor casi elegíaco donde se hace indispensable el cuerpo: no se concibe el amor sin la carne, no es posible la dicha sin la piel y los dedos y la boca y el olor.

domingo, 12 de febrero de 2017

PLIEGO DE VOLUNTADES: un poema de Óscar Navarro


PLIEGO DE VOLUNTADES*


Te suplico que me hables del mar,
me gustaría dormirme
justo el minuto antes
con el sonido en la mente de la ola encelada que se frotaba contra la orilla,
ya sabes,
la ola que hacía cantar a los guijarros fluorescentes como un instrumento africano.

Recuerda el mar,
tanta sal regalada en sus playas, que llegará a fundar salivas.
Acuérdate,
tantos granos de arena como miedos adheridos,
tantos granos de arena atrapados en los pliegues.

Acuérdate del mar,
del beso que se enroscaba entre ola y ola y que te robé o me robaste,
no recuerdo:
las dunas fueron los testigos,
las dunas y el viento impertinentes.

Acuérdate del mar, no le traiciones,
cuando hables de él hazlo con respeto,
imagínalo como un héroe y que sea tu modelo:
tanta fuerza, tanta rebeldía
y sin embargo el mar es tan solo
el que está conforme.




Óscar Navarro

*Publicado en el Número 17 del fanzine MANIFIESTO AZUL