EL ESPEJO DEL SUEÑO, IV
La sombra se ha mezclado con la llama. Despierta al pánico y su cuerpo asciende al día claro.
Como dientes perforados por las imágenes, los gestos se abren, guiados por la atracción.
En la noche lo hemos visto todo.
El sueño recorre el día en sentido contrario.






