Era Berlín*
10
de enero de 2016.
Bowie
se ha ido, y tú has cerrado la puerta de esta vivienda en que se desvestía,
cada noche, nuestro amor. Entre ambos habéis inaugurado el año más triste de mi
vida. Me he entregado a una escucha compulsiva de Heroes, y la casa ha naufragado en azul. No sé si lloro por ti, por
Bowie, o por aquel día que fuimos héroes, en Berlín, hace ya años.
¿Recuerdas?
