NO QUIERAS SABER MÁS
Seek to know no more, dicen las Fatídicas. A lo
que un Macbeth enloquecido, que recuerda al mismo Edipo ante el oráculo,
responde: Quedaré satisfecho: negadme
esto y una eterna maldición caerá sobre vosotras. ¡Dejadme saber!
No quieras saber más. José María no podía haber elegido un título
mejor para esta última entrega de su poesía (porque esperamos sus poemarios
como lo hacen los fans de Star Wars: ansiosos y absolutamente devotos). Un
título que no sólo manifiesta su pasión por Shakespeare, sino que ya adelanta
esa rotundidad que tiene todo el poemario desde el primer verso hasta el
último.
La primera vez que leí -del
tirón- Seek to know no more, recuerdo
que llamé inmediatamente al Maestro y le dije lo que quizá creo que más define
este libro: Metes caña. Y es que, si uno sigue la obra de Álvarez, reconoce
pronto ese punto de
independencia y libertad revolucionarias. Bien en cierto que ese toque
inconformista que leemos aquí aparece en muchas ocasiones (también en su
prosa), pero aquí hay un aire rebelde (no contra el mundo en sí; la idea es más
compleja) que está mucho más patente, menos velado que en poemarios anteriores.
