PLIEGO DE VOLUNTADES*
Te
suplico que me hables del mar,
me
gustaría
dormirme
justo
el minuto antes
con
el sonido en la mente de la ola encelada que se frotaba contra la orilla,
ya
sabes,
la
ola que hacía
cantar a los guijarros fluorescentes como un instrumento africano.
Recuerda
el mar,
tanta
sal regalada en sus playas, que llegará a
fundar salivas.
Acuérdate,
tantos
granos de arena como miedos adheridos,
tantos
granos de arena atrapados en los pliegues.
Acuérdate del mar,
del
beso que se enroscaba entre ola y ola y que te robé o
me robaste,
no
recuerdo:
las
dunas fueron los testigos,
las
dunas y el viento impertinentes.
Acuérdate
del mar, no le traiciones,
cuando
hables de él
hazlo con respeto,
imagínalo como un héroe
y que sea tu modelo:
tanta
fuerza, tanta rebeldía
y
sin embargo el mar es tan solo
el
que está conforme.
Óscar Navarro
*Publicado en el Número 17 del fanzine MANIFIESTO AZUL